
Chicago -- Ante un público diverso, Gloria Trevi ofreció el pasado sábado un espectáculo que cumplió con las expectativas de sus fanáticos en el Teatro Congress de Chicago. Haciendo honor a su imagen de mujer rebelde y controversial, la intérprete de “Dr. Psiquiatra” no escatimó en detalles para hacer de este concierto uno inolvidable, nostálgico y espectacular.
Cinco cambios de ropa y una banda de seis músicos, dos coristas, dos bailarines y un mariachi, fueron parte esencial de este show que se caracterizó por la excentricidad de su protagonista. Fieles a su artista, los más de cuatro mil fanáticos ahí reunidos se olvidaron por un momento del agobiante calor y de las largas horas de espera que muchos tuvieron que sufrir para alcanzar un sitio cercano al escenario.
“Estamos aquí para una sola cosa, entregarnos, y yo vengo aquí a entregarme. Quiero estar segura que soy esa chava a la que has estado buscando”, dijo al abrir el show. "Estamos aquí porque no somos unos arrastrados, porque no somos unos borregos”, palabras que encendieron el ya caldeado ambiente que se desbordó con “Psicofonía”, primer sencillo del álbum “Rosa Blu”.
Alternando temas de su nueva producción con popurrís que incluían los clásicos de su repertorio como “Zapatos viejos”, “Pelo suelto” y “Los borregos”, la voz de Trevi se confundía con el coro del público, hecho que hizo menos notoria la deficiencia acústica del recinto.
Haciendo uso de una energía increíble, los saltos y las volteretas en el escenario destacaron en esta presentación que también llevó una buena dosis de palabras altisonantes. Corría una hora dentro del show y la química entre la artista y el público era desbordante. ”¿Qué tal si nos echamos un tequila para lo que sigue?”, fueron las palabras que marcaron la señal para que entrara al escenario el mariachi. Combinando los instrumentos del mismo con el saxofón y su banda de músicos, “El recuento de los daños” y “Con los ojos cerrados” renacieron de una forma original y contemporánea y le imprimieron fuerza a los nuevos temas. Cerca de la medianoche, “Todos me miran” y “En medio de la tempestad” marcaron el fin de este concierto de casi dos horas, tiempo en que la Trevi rescató los éxitos de hace más de una década y donde también mostró su desarrollo y fuerza como compositora.
Gloria Trevi llegó a Chicago renovada, recuperada y con una producción que mostró a una persona madura y al mismo tiempo irreverente; a la intérprete apasionada que logró reunir a más de una generación en este concierto, y a la artista que encontró un punto exacto para evolucionar en tiempo y forma.

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